Stand By Me
La verdad es que no se muy bien qué contar del fin de semana. Comenzó extraño y acabó un poco triste. Entre medias tuvo sus momentos buenos.Hace unas semanas me desmayé (por primera vez en mi vida) en el metro: tuve un dolor intenso en el vientre y caí desplomado. Me sentaron en un asiento y una señora muy maja me abanicó con un periódico. Al llegar a la oficina ya me encontraba bien: bueno, tenía una sensación de desamparo (y eso que me socorrieron muy amables) y tristeza. Pedí cita para el especialista y me citaron para mediados de mayo.
Ante mi inminente viaje me presenté el viernes en Urgencias, les dije que todo acababa de ocurrir. Fueron cinco horas eternas, en las que no perdí baza observando las historias de alrededor (soy una cámara) que, por cierto, darían para más de un post.
Al acabar, casi la una, contento porque no me habían visto nada grave y un poco tocado por lo que estuve observando, tomé un taxi hacía el bar de Yurena. Nada mas entrar me encontré a Rober, que me presentó a Popy (quizá el blogger más famoso de por aquí) y tomamos algo. Había mucha gente y me dio mucha pereza todo, incluido saludar a Yurena, y me escapé nada más apurar mi cerveza. Nunca saco el móvil de noche y para un día que lo hago nadie atendió a mis llamadas. Me fui al Gris, uno de mis bares favoritos, donde me encontré con Javi, un tío loco loco al que conocimos hace unos meses. Sus charlas no son fáciles, pero casi siempre es divertido y, bueno, yo estaba solo... Llamó Asier y me escapé hacia el Babylon, un sitio en el que pararon por casualidad y que, si hacías oídos sordos (camisa negra, etc) no estaba mal. Disfruté mucho con Vero, su compa de piso (un señor me preguntó si era mi novia y al decirle que yo era gay me dijo que yo le gustaba mucho... en cualquier sitio salta la cabra: un mal salto, esta vez). Y de allí, en tropel, al Larios Café, muy bonito pero horrible: menos mal que iba bien acompañado: gente norteña, amigos de Asier. Me escapé, a la francesa, a dormir, que estaba agotado.
Mi tía (creo que es la persona con quien más a gusto estoy del mundo) contó una anécdota muy graciosa (si la cuenta ella). En el sitio donde van a recibir masajes gratuitos (tumbadas en una cama mecánica que lo hace todo) les han enseñado a decir “¡es estupendo!” en “coreano” por si un día vienen los “jefes”, para demostrar su contento y satisfacción. La situación es bastante marciana en sí misma, pero además mi tía insiste en que Pilar, su vecina, no pronuncia bien la frase y la reprende repitiéndole la forma correcta (nos hizo demostración de ambas formas, pero no me acuerdo de las palabras en “coreano”). Lo mejor de todo es que para ella nada es extraño (como una vez que oyó a dos señoras comentando que un conocido se había suicidado porque no había asimilado el euro: lo contó como lo más normal del mundo)
Después de una buena siesta y, con pocas ganas, cené con unos amigos de la empresa anterior. Son estupendos, pero llevan un plan matrimonio que me deja fuera y que no acaba de gustarme. Después me pasé por el bar de Jeza, apuramos una copa y fuimos al Medea, que cada día está mejor. Hace unos años era un antro de camioneras gordas (me da igual eso, pero en grupo asustan) que miraban con recelo a cualquiera de los escasos machos que nos aventurábamos [ese era el paisaje que nos encontramos Jeza, buscando ligue por primera vez, y yo, como escudero, hace un tiempo. Claro, a ella no le gustaba ninguna y el otro chico que había en la disco se frotaba el paquete contra los mangos de un futbolín mientras me miraba lascivo, de verdad. Qué plan] El sábado estaba a tope y con muy buen rollo: chicos/as guapos (más chicas, claro) y de todas las formas y colores, incluidos heteros. Un chico, guapo, intentó ligarme (bien: se me puso al lado, piñón fijo, pero yo tuve que hablarle) aunque a los dos nos falló nuestra elocuencia y desapareció. Estuvimos con Patricia, una antigua conocida de Jeza, nos reímos mucho en los baños (de chicos, pero llenos de chicas) y acabamos, risueños y satisfechos, a las cinco, o así.
Ayer estuve dormitando, limpiando, di un paseo por el Rastro, etc. Acabé viendo Stand By Me (por primera vez en V.O) y me dejó bastante triste. Hoy sigo así.
"Tell me why,tell me why 





