juancorre

29.10.07

Al vuelo



Tanto tiempo sin escribir, muchos viajes y aventuras en medio y la desidia que salta, como un virus juguetón o un salvapantallas indeseado, cada vez que intento teclear una entrada. Me voy a esforzar en (acabar) ésta.

El viernes, junto con el intachable y pizpireto Johannes, fuimos en grupo al Bufalino, cerrado durante una temporada larga y reabierto, hace ya un tiempo, con nueva decoración. La antigua, con la barra en forma de U y sin pretensiones, me encantaba, así como un camarero argentino (desaparecido en el cambio) con el que Belén y yo logramos cierta amistad, a fuerza de cañas, hace siglos. Nerea apareció, ufana con una foto al lado de Chiquito de la Calzada que ahora es el fondo de mi móvil. Después, el Oui, extrañamente rockero, también lucía nuevas galas, siempre en la cresta de la ola.

Mi tía se recupera de su depresión. Aún no canta mientras cocina pero ya nos echamos unas risas con una mosca volando, como antaño. Nuestras comidas de los sábados, sagradas, las disfruto como si fuera (y lo es) el mejor restaurante del mundo. Después de siesta vemos, con mi tío, trozos de Cine de Barrio y a veces nos acordamos de aquel llavero que respondía a los silbidos y que tuvimos que guardar en la cómoda, desquiciado con los gorjeos de Joselito antes de hacerse mercenario.

Josito tiene un cachorro de mastín llamado Lula, con un pelo atigrado y frondoso, como una alfombra persa. En Vázquez de Mella se acercan a acariciarla gente de todo pelaje, incluso un borrachín que forzando su boca (la de Lula) quiere ver si el cielo es negro, porque si es así es de raza. Lula protesta, con dolor, y se nos arrima a las piernas. Qué pronto me adopta como amigo y sabe que estoy del lado bueno. Le pregunto a Jose si distingue cuándo lo miran a él o a ella, en un territorio comanche como Chueca.

De hecho, un rato después, nos adentramos a fondo: el Enfrente, donde Spunky se luce, de verdad, a los platos. Nos falta costumbre, no sabemos ligar, dos buenos mozos bien rodeados, qué desastre. En el Gris, donde sin duda somos los mayores, Dani, cambiando de tercio (antes más petardo) pincha como nunca: technopop divertido y oscuro, algunas cosas que conozco. Jose se encariña, a distancia, de dos chicos que a ambos nos parecen turcos (lo habríamos jurado) y resultaron ser gitanos. Un microchico, con pocas dotes verbales, intenta ligar con otro (“Pues hazte gay, qué más te da”) El Gris es realmente moderno: un antro, gente con ganas de fiesta, color y buena música. Al salir alguien me recorre la espalda con su mano, qué más me da.

Hablamos del Mito: quiero ir, las cervezas me han sentado bien. De camino nos cruzamos con dos mulatos inmensos, que se vuelven a mirarnos. Son dominicanos y quieren conocer españoles. Sin saber cómo, en plena calle, Jose se besa con ganas con uno de ellos, mientras el otro, más tímido, y yo, hablamos del tiempo o de nada. Al acabar, de la misma manera, viene a por mi. Me mete la lengua hasta el fondo mientras me aupa y me sienta a horcajadas en su cintura. Se despiden y nos dejan atónitos, sin aire y, entre risas, empalmados.

Con Jose en casa llamo a Paco desde una cabina en Sol (mi móvil no tiene batería, para una vez que lo saco de noche). Está adormilado y no se apunta. Me meto en el Frontón, una caja de sorpresas. Siempre es divertido, pero no para ir solo, me aburro con mi cerveza. Dos chicos y una chica rusos (creo, dicen ¡Niet!) a mi lado. Uno de ellos es fascinante: todo su pelo y las cejas de un amarillo blanquecino, como espigas de nieve. Me gusta mucho y me voy antes de que se mosqueen con mis miradas, aunque probablemente ni se hayan dado cuenta y en el Frontón todo vale. Siempre, en estos casos, pienso que debería haber hablado con ellos, sin intención, no se pierde nada. Estoy agotado.

En las escaleras del Rastro, me tiendo al sol, entre ruido y gente. A mi lado, una chica de espaldas intenta quedar, sin éxito, con varios para tomar café esa tarde. Se vuelve, es guapa, pero hay un punto loco en sus ojos, desquiciado, solitario y triste. Qué mal, todos huimos de gente así. Más perros.

2 Comments:

At 6:19 PM, Anonymous tonially said...

Welcome to home!!!!!!!!

 
At 12:31 PM, Anonymous Anónimo said...

Se viene el amor libre...
Che.
;-)

 

Publicar un comentario en la entrada

<< Home